Hoy sí tengo ganas de llorar, ves?
Hoy sí.
Me siento un poco saturada..
De repente me pinta el viejazo y no quiero salir de la cama en todo el día. Quiero amanecer mirando Mañaneras, almorzar mirando un poco a Maru Botana y un poco a la Chiqui, que el día siga con Intrusos o Los Profesionales y finalmente dormirme antes de enterarme quién es la visita en el programa de Julián Weich.
También me pasa que me miro al espejo y me dio cuenta de lo arrugado que tengo el ceño. Puta madre, eso es de tan cabrona malhumorada que soy, que me la paso el día entero frunciendo el ceño.
Me duele la muñeca izquierda. ¿De qué?. No sé, porque soy diestra. Debe ser tal el desuso de esa mano que duele para avisarme que sigue ahí. Gauchita.
Me pasa que cuando era chiquita no me gustaba la berenjena. Odiaba la berenjena casi tanto como a los payasos. Y claro, ahora me gusta, me encanta, de cualquier manera. Eso sabemos que es porque se me están viniendo los años de vejez encima.
Quiero que este día se termine ya, lo único que quiero es acostarme en la cama, cerrar los ojos y ver tu cara.
Hoy sí.
Me siento un poco saturada..
De repente me pinta el viejazo y no quiero salir de la cama en todo el día. Quiero amanecer mirando Mañaneras, almorzar mirando un poco a Maru Botana y un poco a la Chiqui, que el día siga con Intrusos o Los Profesionales y finalmente dormirme antes de enterarme quién es la visita en el programa de Julián Weich.
También me pasa que me miro al espejo y me dio cuenta de lo arrugado que tengo el ceño. Puta madre, eso es de tan cabrona malhumorada que soy, que me la paso el día entero frunciendo el ceño.
Me duele la muñeca izquierda. ¿De qué?. No sé, porque soy diestra. Debe ser tal el desuso de esa mano que duele para avisarme que sigue ahí. Gauchita.
Me pasa que cuando era chiquita no me gustaba la berenjena. Odiaba la berenjena casi tanto como a los payasos. Y claro, ahora me gusta, me encanta, de cualquier manera. Eso sabemos que es porque se me están viniendo los años de vejez encima.
Quiero que este día se termine ya, lo único que quiero es acostarme en la cama, cerrar los ojos y ver tu cara.